Está basada en la obra de Shakespeare (a su vez éste en Tito Livio). Narra el final del reinado de los Tarquinios en el imperio romano (hacia el 500 a.C, junto con la ocupación de los etruscos). El hijo del emperador, llevado por los celos y la lujuria viola a Lucrecia, esposa bella y casta del general Collatinus. Por vergüenza y desesperación, Lucrecia se suicida. Su cuerpo es mostrado por toda Roma, detonante que culmina en la destitución de la monarquía.
La genialidad de la obra radica en traer elementos arcaicos de la tragedia griega, al "expresionismo" musical del s. XX. Así, podemos dar explicación a muchas características de esta ópera singular: número de intérpretes, uso del arpa en los solos imitando a la lira, el coro como personaje... Los dos personajes que conforman el coro son dos figuras omnipresentes, que deambulan por el escenario como seres invisibles, etéreos y cuya función es a la vez conciencia de los personajes y también narrador. En determinadas ocasiones incluso los personajes se transforman en coro, cantando el mismo texto que pertenece a otro personaje o al coro, parándose entonces toda la acción dramática (similar a los usos del coro en la tragedia griega).
Otra curiosidad del coro radica en su "moralidad cristiana". Toda conciencia y pensamiento ético que emitían estos dos personajes esta empapado por el cristianismo.
En cuanto a la puesta en escena que nos ofreció la compañía Regio Emilia cabe destacar el uso de efectos visuales en el escenario. Se proyectaban durante las narraciones del coro escenas de extrema crudeza y desolación (Segunda Guerra Mundial, la primera bomba atómica, campos de concentración nazis...), quizás intentando encuadrar mejor la obra en el contexto en el que fue escrito. Aunque también, en la primera parte se vislumbraban escenas relajantes en contraposición, como el agua, con la presentación de la pura Lucrecia.
No obstante me pareció inadecuado el uso de un mismo escenario para la representación de toda la obra, usando elementos móviles para a mi parecer, no cansar visualmente. Quizás por ello la iluminación y proyecciones fuesen tan elaboradas.
La interpretación musical fue realmente rica, con sólo 15 instrumentistas el climax musical era abrumador. El éxtasis que se alcanzaba junto con los cantantes llegaba a producir un verdadero efecto físico en el oyente, una angustia ininterrumpida durante el segundo acto que desembocaba en el suicidio de Lucrecia y lamento del resto de personajes.
Como final, resultaba curioso que de una tragedia romana el autor quisiera hacer acopio de la moralidad cristiana, explicando los hechos y mentalidad de los personajes desde ella.
Como final, resultaba curioso que de una tragedia romana el autor quisiera hacer acopio de la moralidad cristiana, explicando los hechos y mentalidad de los personajes desde ella.
Realmente tanto instrumentistas como cantantes dieron todo lo que pudieron por una puesta en escena no cuanto menos curiosa y contemporánea. Un pequeño soplo frío que hiela los huesos. Esa sería mi forma de describir esta obra.
(Dejo un enlace que pertenece a la escena de la violación por Tarquinus, la representación es casi idéntica http://www.youtube.com/watch?v=CooI1OmQ1OY
A modo de cotilleo, deberían revisar la plantilla de los técnicos de decorado en el Teatro Real. No encuentro normal que un personaje se choque con un panel en movimiento del escenario en plena representación, y que el telón aplastase literalmente al final a los cantantes, los pobres lo habían hecho bien...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario