lunes, 19 de noviembre de 2007

BOB SANDS BIG BAND & LAÏKA FATIEN
12 de Noviembre de 2007, Festival de Jazz de Madrid
El Bogui Jazz, un ya popular lugar de culto para todos los amantes de esta música en la noche madrileña, se convirtió el pasado lunes en escenario de uno de esos conciertos a los que no se puede faltar. Cartel de lujo, con la Bob Sands Big Band, formación de la élite jazzística de nuestro país dirigida por el saxofonista neoyorquino que da nombre al grupo, e integrada por los mejores jazzmen residentes en la capital, con el acompañamiento de la genial cantante francesa Laïka Fatien.
El repertorio elegido para la noche, según explicó Bob, fue una mezcla de tradición y modernidad, un jazz “straight ahead” como dirían en Norteamérica, con temas tan clásicos del swing de los años 30 y 40 como Moten Swing de Buster & Benny Moten o Groovin´Hard de Buddy Rich, incluyendo también arreglos modernos, el archipopular Summertime, junto con todo el repertorio vocal del segundo pase del concierto, momento de calma, momento que inundó a sala de las más gratas sensaciones gracias a la dulce voz de Laïka.
Según publicó recientemente la revista Time Magazine, el sonido de la Bob Sands Big Band es “limpio y moderno”, algo difícil de lograr en una formación que no goza de popularidad en España, pero que sin embargo, gracias a la experiencia y a la calidad de sus componentes y como no, a la mano de su director, ha logrado colarse entre las grandes de Europa, siendo habitual en el Festival de Jazz de Vitoria o San Sebastián. Figuras como Norman Hogue (trombón), Antonio Ximénez (trompeta) y el propio Bob hicieron las delicias de los allí presentes con sus magníficas improvisaciones en temas apoteósicos como Short Story de Kenny Dirham & Kurtweiss o Up Jumped Spring de Curtis Fuller, sin menospreciar la labor del resto de la banda, que consigue un sonido compacto, calibrado, potente y puro.
La dulce Laïka entraba en escena con The Man That Got Away, de Harold Arlen & Ira Gershwin, y consiguió estremecer al público en los primeros compases con su voz envuelta en sentimiento y expresión. Era el momento esperado de la noche, tras un primer pase de temas instrumentales, aparecía en acción la voz de una joven para dar esa pincelada de suavidad a la música de big band que hace que sea inconfundible, y más tratándose de Laïka, que imprime un color especial a todo lo que interpreta, consiguiendo una identidad sublime en su música.
No será necesario esperar de nuevo a la siguiente edición del Festival de Jazz de Madrid, pues podemos disfrutar de la Bob Sands Big Band los lunes en el céntrico club madrileño, una experiencia musical recomendable para todos los públicos.

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